¿Por qué es divertido ver a los extranjeros comer dulces mexicanos?

Disfruto mucho ver videos en YouTube de extranjeros probando recetas de comida mexicana, pero sobre todo, verlos comer dulces que se venden en nuestro país, más a aquellos que son países donde no se consume tanto irritante o chile. Desde muy pequeños nos acostumbramos a comer chamoy, chile piquín y distintos tipos de picante en los dulces, aunque también tenemos productos muy dulces y deliciosos como el mazapán. Así que un día que me visitó una amiga de Colombia decidí ir a comprar muchos dulces y grabar sus reacciones a la hora de probarlos, después lo subí a internet y me di cuenta que no era el único que disfrutaba de ver a los extranjeros sufriendo o disfrutando de nuestros productos.

Hace ya muchos años que mi amiga no me visitaba, ni yo a ella, así que en cuanto mea visó que vendría de visita por un fin de semana me emocioné demasiado, preparé un itinerario para que se la pasara de lo mejor. Visitamos lugares históricos a los cuales no la pude llevar las primeras dos veces que vino, fuimos a bares, antros (aunque yo no soy muy fan de estos lugares, pero tuve que hacer un sacrificio), restaurantes y realizamos algunas actividades al aire libre. En uno de los días en los que estábamos en mi casa le dije que si quería hacer el reto de los dulces mexicanos, pues comida ya había probado mucha. Ella aceptó y comenzamos el juego, la verdad que me sentí como en Saw, el juego del miedo. Sabía que me iba a divertir demasiado. Saqué los dulces que ya había comprado con anterioridad, entre los que habían papas muy picosas como los Flaming Hot o de sabores extravagantes como las Sabritas de crema y especias. También llevé paletas con chile, rocaletas, miguelito, lucas y otros similares, de chamoy y chile. Pero también compré cosas más dulces como obleas, mazapanes, merengues, etc.

Debo confesar que morí de la risa cuando mi amiga colombiana comía de lo más picante, recuerdo incluso que uno de los dulces y una de las papas la hicieron llorar. Fue demasiado picante para ella. Sacaba la lengua tratando de erradicar el ardor, las lágrimas le inundaban los ojos y un par de lágrimas le escurrían por las mejillas. Yo no podía dejar de reír, ella también quería hacerlo pero el picor no la dejaba. Cuando por fin terminó el sufrimiento gracias a un litro de agua que se tomó y a que cambiamos a los productos más dulces, se rio y hasta unos cuantos golpes me lanzó del enojo. Siempre en broma.

De los productos dulces quedó enamorada del mazapán, dijo que lo podría comer todos los días. Además siempre intentaba abrirlo sin romperlo, pero sus intentos eran fallidos, le hacía falta práctica. Otro de los productos que más le gustó fue la paleta de tarro de cerveza, dijo que aunque no sabía a cerveza tenía un sabor muy rico, además de lo ácido que está en la parte superior, donde se supone que está la espuma. Subí el video a Facebook y al ver que era compartido tantas veces, decidí ponerlo en YouTube, al parecer no soy el único que disfruta del sufrimiento y el gozo de los extranjeros al comer nuestros dulces mexicanos.

Fuente: KiwiLimon